09 de noviembre a las 22:07
El día comenzó con una sonrisa dibujada en el hinchado rostro de mi gordo por tanto dormir. Le di los buenos días devolviéndole la sonrisa, lo cargué, lo acomodé entre mis brazos, platicamos por unos instantes hasta que llegó la hora de su comida de las 9:00 horas. Así que lo acomodé en la cama recostado sobre su sabanita; ni tarde ni perezoso volteó buscando la televisión y juntos vimos una película mientras yo le daba sus 100 ml de fórmula por la sonda, que dicho sea de paso, cada vez se le ve más sexy.
Pasaron los 20 minutos de comida, le cambié el pañal y aproveché para ajustar la sonda a las tiritas del mismo pañal. Nos acomodamos de nuevo en la cama, sosteniendo fuerte yo su mano y él mi dedo, nos dimos el lujo de echarnos una breve siesta.
Me levanté mientras el seguía dormido para esterilizar sus herramientas de comida (jeringa aséptica de 60 ml, vasito estéril y biberón).
En cuanto se despertó lo nebulicé por aquello del aflojamiento de flemas, le succioné los moquitos que andaban dando lata, le di un buen y merecido baño, el cual disfrutamos mucho, sonreía mientras hacía que nadaba. Nos compartimos miradas deseando que esos momentos se inmortalicen siempre.
Después de su baño, lo acosté en su cuna donde el seguía muy risueño, le di de comer a las 12:00 horas y lo dejé un rato disfrutando su música y su espacio por algunos minutos. Él reía, mucho.
Lo pasé de nuevo a nuestra cama, nos acostamos otro ratito y le di sus medicinas de las 14:00 horas. Llegó el momento de tomarnos fuerte, yo de su mano y él de mi dedo para aventarnos otra buena siesta. Para que a las 15:00 horas llegara el momento de otra comida más, de otros 100 mililitrotes de fórmula.
En la tarde disfrutó mucho la compañía de su madre y su hermanita, con sus comidas a las 18:00 horas y sus medicinas de las 20:00, 21:00 y 22:00 horas. Ahora duerme como un verdadero ángel y yo espero con ansia a que den las 00:00 horas para visitarlo y darle otro tanto de alimento.
Por días como hoy vale la pena todo... ¡TODO!
¡Mi gordo es cabrón! ¡Gracias mi pequeño guerrero!
Gracias también a todos ustedes que en todo momento nos acompañan con sus oraciones, pensamientos positivos, buenas vibras y mucha energía. Espero que estas palabras, pero sobretodo cada sonrisa de Sebastián hagan que valga la pena cada esfuerzo y devolvamos cada una de sus intenciones y renovemos energía constantemente.
¡Sigamos luchando!
#InfinitasGracias
#UnDíaConMiGordo #MásDíasComoHoy
#GuerreroSebastián #TuAguantasteYoAguantaré #SiempreJuntos
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